CASTILLO DE PÌTTAMIGLIO

CASTILLO DE PÌTTAMIGLIO

sábado, 17 de marzo de 2007

Castillo de Piria

(Según la particular visión de Juan Grompone en su libro "Asesinato en el Hotel de Baños".)

El Castillo, una de las obras más características de la zona, fue construido en un período de grandes cambios para Piria. En el 1894 se casó por segunda vez con la yugoslava María Emilia Franz. Entre el 94 y el 97 se construirá el celebrado castillo con todos sus anexos. Es obra del Ingeniero Aquiles Monzani.

El Castillo se conservó propiedad de Carmen Piria y fue vendido a la familia Comas Amaro en 1975. Este fue el período de las andanzas del fantasma conocido como Arturito. Desconozco el origen de ese nombre y, hasta donde sé, es solamente una coincidencia que Arturo sea el nombre de uno de los hijos de Piria. En 1980 fue adquirido por la Intendencia Municipal de Maldonado, restaurado y convertido en museo. Gracias a esto, hoy es posible visitar el museo. Gracias a esto, hoy es posible visitar el Castillo y se ha logrado rescatar una parte fundamental de la historia de la zona.

Esta obra, perfectamente conservada, es un museo municipal digno de ser visitado y de ser admirado. En una recorrida exterior no puede dejar de advertirse la enorme cantidad de piezas de granito gris, provenientes de las canteras del Cerro Pan de Azúcar como un examen atento lo muestra. Un zócalo de granito, con asombrosas piezas curvas en los torreones y un portón con arcos, columnas y adornos de granito evidencian que hacia fines del siglo pasado Piria tenía a su disposición maestros picapedreros capaces de ejecutar cualquier obra.

Es interesante realizar una recorrida por los jardines del Castillo. No solamente se puede llevar una glorieta en imitación madera, tan al gusto de la época, como observar los restos de una formidable colección de terracotas firmadas por Tomaso (sic) Airaghi si uno se molesta en buscar alguna firma. Sin duda los dos mastines de la puerta de entrada son las piezas mayores de la colección, pero el visitante curioso no puede dejar de advertir que existen restos de tres terracotas de mujeres alegóricas. Una de las más completas maneja un engranaje con su mano izquierda. En los lugares menos esperados se encuentran basamentos de terracota que servían de pedestal para las figuras femeninas o para macetas de plantas. Al entrar se puede observar dos terracotas ornamentales en buen estado de conservación.

La planta baja del Castillo merece ser visitada con cuidado. Se encuentra allí tal vez la única colección de objetos de los tiempos de Piria, incluyendo documentos, volantes, folletos y fotografías murales de sumo interés. Todo el tiempo que se dedique a la planta baja se encuentra bien empleado.

La planta alta que debe visitarse con guías presenta elementos de mucho interés. Comencemos por la sobria y alta escalera de granito gris, obra de los maestros picapedreros ya mencionados. En la planta alta hay salas decoradas en diferentes estilos, una de ellas, reproduce una habitación del Hotel Piriápolis. En la sala central se encuentran unas vitrinas con inapreciables objetos del Hotel Piriápolis, característicos por su monograma que enlaza la H violeta con la P color lila.

También, pero con relativo interés turístico solamente, hay un salón de barbería y una colección de mallas de baño del Argentino Hotel.

En un costado del Castillo se encontraban las caballerizas.

En frente del Castillo, a unos centenares de metros, se encuentra el monumental edificio de las bodegas. No se trata de un edificio bien conservado, ni siquiera es un paseo público, de todos modos es muy recomendable su visita; suele contarse con la buena voluntad de los cuidadores.
El edificio de las bodegas da una idea del tamaño que tuvo, en "La Industrial" el negocio de vinos y destilados.
Al costado de las bodegas se encuentra, en lo alto de una colina, la casa de Carmen Piria. Es indispensable subir la escalera y llegar hasta las ruinas de este edificio. Encierran, junto con el Castillo, toda otra novela.

Piria se casó por primera vez en 1876 con magdalena Rodine Crosa, que falleció en 1880. De ese matrimonio son sus cuatro hijos. Adela, Francisco, Lorenzo y Arturo. Se casó por segunda vez en 1894. La tercera mujer en la historia fue Carmen Piria, una argentina protagonista de un conocido escándalo. Piria, casi al borde de su muerte, la declaró hija natural. Muerto Piria hay trece años de pleito por la fortuna que ha quedado.

No deja de ser novelesco ver desde la casa de Carmen el Castillo o a la inversa, e imaginar a la familia contemplando hacia la colina. No se debe perder la oportunidad de revivir estos momentos.

Algo más oculta, como parte del casco de una estancia, están las hoy llamadas "Quebradas del Castillo".


El Castillo ha sido destinado a muy variados y disímiles usos:
Residencia Presidencial, nunca utilizada para tales fines.

Lugar de Congresos anuales de la poesía.

Boite de los Espectros (explotada por el Artista Carlos Páez Vilaró - aún hoy - quedan pinturas en las paredes interiores).

En 1978 se realizó la restauración general del edificio.

Actualmente pertenece a el Municipio de Maldonado, funcionando en él un museo.

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CASA DE LUSSICH

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VISTA LATERAL